31.7.1997. Análisis del mes de julio de 1997
en Euskal Herria.
EL "JULIAZO". EN JULIO DE 1997 EL GOBIERNO ESPAŅOL ORGANIZO CONTRA LA IZQUIERDA ABERTZALE VASCA LA MAYOR MOVILIZACION FASCISTA DE MASAS CONOCIDA EN EUROPA DESPUES DE LA DESAPARICION DE LA ALEMANIA NAZI.
3. ¿Seis millones de manifestantes?. Otra vez "la
Plaza de Oriente" de la dictadura de Franco. Otra vez la
grotesca falsificación española y fascista de la
realidad.
Incluso los jóvenes que por su edad no conocieron los regímenes
fascistas históricos (el italiano de Mussolini, el alemán
de Hitler, el español de Franco) tienen una referencia
visual sintética de los mismos, proporcionada por documentales
y películas. Esa referencia es la de una concentración
de masas de individuos de ambos sexos focalizada por un orador
en un balcón o en una tarima. Un orador que pseudodialoga
con una masa que no habla sino que ruge porque es una multitud
sin palabras propias, domesticada como un animal de circo al cual
hay que estimular para hacerle arrancar gruñidos bajo los
latigazos (verbales y gestuales) del domador (orador). Un orador
que intenta generar un miserable éxtasis verbal mediante
la visceralización ideológica de todos los instintos
irracionales de la pequeña burguesía y que consigue
como respuestas rugidas (¡¡¡Hijos de putaaaa!!!),
ejemplos del lenguaje de más baja estofa, emanación
del fango cultural más espeso en el que chapotea una población
funcionalmente analfabeta. Es el caso de la española de
hoy, mentalmente castrada por la acción deletérea
de unos medios de comunicación de masas que progresan día
tras día en la labor de empobrecer el léxico y las
ideas y de azuzar la sensiblería y la irracionalidad, la
exhibición cuasi pornográfica de los sentimientos
y el afán morboso, sádico y masoquista de conocer
los pormenores más escabrosos de las victimizaciones de
mujeres y niños.
Mussolini tenía su balcón de la Plaza Venecia, Franco
su balcón de la Plaza de Oriente y Aznar ha tenido su tarima
de la Puerta del Sol, en su caso oficiando por persona interpuesta.
Mediante una vicaria (la periodista Victoria Prego).
La referencia a la Plaza de Oriente de Franco es especialmente
pertinente para entender el JULIAZO. Porque el Régimen
franquista culminaba siempre la organización de sus movilizaciones
fascistas de masas con una concentración en la Plaza de
Oriente en la que siempre se juntaba UN MILLON DE PERSONAS.
Sólo después de la muerte de aquel genocida pudo
publicarse que, medida la extensión de la Plaza de Oriente,
era físicamente imposible que allí cupieran más
de cien mil personas.
En el JULIAZO ha sucedido lo mismo. Los centenares de miles de
manifestantes contados (RELATADOS, que no CONTABILIZADOS) por
los periodistas españoles subieron y subieron y subieron
y subieron hasta estabilizarse (por ahora) en la cantidad mágica
de SEIS MILLONES de manifestantes. El domingo 13 una portada cuenta
que "Más de un millón de personas se manifestaron
en España para condenar el cruel atentado" (3).
El martes 15 el titular grita que "Tres millones de españoles
plantan cara a ETA" (4). El Ministro del Interior Mayor
Oreja hablaba de "manifestaciones de cuatro millones de
personas en las calles" en una entrevista publicada en
una revista fechada el lunes 21. (5) Y otra revista fechada el
lunes 28 decía que "Doce millones de manos se elevan
al cielo. Seis millones de personas salen a las calles de Madrid,
Barcelona, Zaragoza y Sevilla y todas las ciudades y pueblos..."
(6)
Por supuesto esas cantidades están descaradamente EXAGERADAS,
MULTIPLICADAS, FALSIFICADAS. Precisamente uno de los hechos
que más claramente demuestran la continuidad y prolongación
sin cambios entre el Régimen fascista español de
Franco y el Régimen del Rey que Franco nombró es
la sistemática, indecente y descarada falsificación
de las cifras de manifestantes por los periodistas españoles
y por las Policías Municipales, Nacional y Autonómicas
españolas. En los siete primeros meses de 1997 se han vendido
en el Estado español 628.656 automóviles de turismo
(7) y como es lógico a ningún periódico o
Televisión o emisora de radio o revista se le ha ocurrido
publicar una cifra inventada que dijera que las ventas habían
sido de dos millones o de tres millones de coches. Y, sin embargo,
publican con frecuencia y sin vergüenza (y lo han hecho a
mansalva respecto del JULIAZO) cifras inventadas, falsas, notoriamente
inverosímiles respecto de los asistentes a manifestaciones.
Parece increíble pero en una época en que es fácil
y barato disponer de fotografías aéreas (con helicópteros
o desde rascacielos) y en la que un pequeño número
de personas con contadores o sin ellos pueden efectuar cálculos
muy aproximados de frecuencia de paso de filas y composición
numérica de esas filas en varios puntos del recorrido,
ningún medio de comunicación español realiza
tan elemental verificación del dato clave de la noticia
de una manifestación: el número de los que se han
manifestado. Y se limitan a publicar las cantidades interesadamente
infladas o reducidas, según los casos, que LES DICTA la
"autoridad competente".
Hay una única excepción a ese comportamiento en el Estado español, un diario que SI cuenta por sí mismo los manifestantes. Pero no es español, es el diario abertzale vasco EGIN. Cuyos periodistas sufren "a pie de obra", en las manifestaciones de la izquierda abertzale, las críticas a veces muy virulentas de sus propios lectores y simpatizantes cuando avanzan los resultados de sus cálculos. Porque, mal acostumbrados por la viciosa práctica embustera de la prensa y demás medios españoles, esos simpatizantes se niegan a admitir que sean ciertas las sumas tan bajas que contabilizan los equipos de EGIN. Se de qué hablo porque he contabilizado docenas de manifestaciones, colaborando muchas veces con los equipos de EGIN.
Por citar sólo un caso emblemático: en febrero de
1981 la Policía forzó sus mentiras y alucinaciones
(aireadas por los medios españoles) sobre la manifestación
del día 9 en protesta por la muerte, a manos de ETA, del
ingeniero de Lemóniz Ryan. Deia publicó que
"Unas ciento cincuenta mil personas, aunque según
el Gobierno Civil la cifra podría calcularse en doscientas
mil, se manifestaron el lunes en Bilbao
" mientras
que Egin dijo que habían sido 45.000. El
día 16 esa misma Policía, en comunicación
por radio interceptada y publicada por Egin, informaba
en Bilbao en directo a "su superioridad" de que en la
manifestación que protestaba por las torturas que habían
causado el fallecimiento del militante de ETA Joxeba Arregi "mi
compañero y yo hemos calculado unos cien mil,
me reitero en unos cien mil. Cambio" Para a continuación
precisar que ese cálculo se refería sólo
al primer bloque de la manifestación, al nucleado por HB,
porque el 2º (integrado por los mismos partidos y sindicatos
que se habían manifestado el 9 por Ryan) "estaba
llegando ahora a la Plaza Zabalburu". Egin calculó
y publicó 30.000 para el bloque de HB que según
la Policía sumaba "unos cien mil" y otros
15.000 para el 2º bloque. (Además de la de
Bilbao hubo ese día manifestaciones contra las torturas
que mataron a Arregi que sumaron 30.000 personas en Donostia,
24.000 en Gasteiz y 9.200 en Iruñea y muchas otras menores
en otras ciudades y pueblos).
(8)
Tal acostumbrada falsificación por los mass-media españoles de la realidad ha superado todos los récords de desvergüenza en el JULIAZO, llegando a extremos que serían risibles por grotescos si no hubiera un perverso y fascista propósito detrás. Por ejemplo en el caso de la manifestación de Barcelona del lunes 14 insistente y unánimemente cuantificada en la sospechosamente redonda cantidad de UN MILLON de personas (igualico, igualico que EL MILLON de la Plaza de Oriente franquista). El DIARIO DE NAVARRA del día siguiente publicó al respecto una información de la agencia COLPISA en la que se lee que: "Más de un millón de personas según estimaciones de la Guardia Urbana llenaron a rebosar en toda su extensión el Pº de Gracia de más de un kilómetro y medio de longitud y unos setenta metros de anchura... (la cabeza de la manifestación) salió a las 19,30 y llegó a la Plaza de Cataluña 45 minutos después. En ese momento la cola de la marcha no se había movido". (9) Las cuentas son fáciles de hacer: 1º) supongamos que los manifestantes estaban muy, pero que muy apretados, tanto como para que en cada metro de longitud del Pº de Gracia hubiera DOS personas, una detrás de otra; 2º) multiplicando por los 70 metros de anchura ello supone 140 personas por cada metro de longitud del Pº de Gracia; 3º) 140 personas por metro de longitud multiplicadas por mil quinientos metros suman un máximo de doscientas diez mil (210.000) personas. ¿DONDE ESTABAN LAS SETECIENTAS NOVENTA MIL (790.000) QUE FALTAN HASTA EL MILLON?.
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